En la compra, calcula más que el precio del coche
Añade financiación si la hubiera, seguro, mantenimiento, neumáticos, impuestos, reparaciones, depreciación y valor de reventa. Si alguno cambia mucho con el tiempo, trabaja con escenarios conservador, medio y alto.
En renting, compara más que la mensualidad
Revisa plazo, kilometraje, qué servicios incluye, franquicias si aplican, requisitos, entrega, cambios y salida anticipada. La comodidad tiene valor, pero no elimina la obligación contractual.
Una regla práctica
Si buscas previsibilidad y renovar vehículo tras un periodo definido, pide una oferta de renting para compararla con tu coste estimado de propiedad. Si tu objetivo es conservar un coche durante muchos años y asumir su mantenimiento, la compra puede merecer más análisis.